La motorización de persianas es la inversión más rentable que puedes hacer en una vivienda para mejorar el día a día. No es un capricho técnico: es eliminar un gesto que repites entre 6 y 12 veces al día y que, con persianas pesadas, se nota especialmente en hombro y muñeca a partir de cierta edad. Una persiana doméstica de aluminio térmico de 1,5 m × 1,8 m pesa entre 14 y 18 kg; subirla a cinta supone tirar de un peso equivalente al de una bolsa de compra grande, varias veces al día. Un motor tubular del calibre correcto la sube en 8-12 segundos pulsando un botón.
Las marcas con mejor relación calidad-precio y disponibilidad de repuesto a largo plazo en España son Somfy (líder europeo, servicio técnico en toda España, ecosistema TaHoma de domótica), Bubendorff (premium francés con persianas integradas y motor incluido, fiabilidad muy alta), Cherubini (italiano, gama media-alta con motores muy silenciosos) y Nice (italiano, gama media accesible). Evitamos motores de marca blanca o importación sin trazabilidad: cuando se rompe el condensador o el final de carrera a los tres años, no hay repuesto y acabas cambiando el motor entero por más de lo que costaba uno bueno.
Hay tres niveles de motorización según tu uso. Básica: motor tubular con mando individual por persiana. Es el 60% de los casos: solo quieres reemplazar la cinta por un botón. Coste por persiana: 240-280 €. Multipersiana: motor radio con mando de varios canales o pulsador de pared centralizado. Útil cuando tienes 3+ persianas en el mismo espacio y quieres subir o bajar todas a la vez. Coste por persiana: 270-310 €. Domótica completa: motor radio + central TaHoma (Somfy) o Bubendorff App + integración con Alexa, Google Home o HomeKit. Persianas que suben al amanecer automático, que bajan al ponerse el sol, que reaccionan a escenas o que se manejan por voz. Coste por persiana: 320-380 € según central elegida.
Para personas mayores o con movilidad reducida, la motorización aporta mejora de calidad de vida medible. Existen ayudas y bonificaciones autonómicas y municipales en Galicia para adaptaciones de accesibilidad en vivienda; te las indicamos en la visita técnica si te aplican. En muchos casos también es deducible en IRPF como obra de adaptación si está acreditada. Te facilitamos toda la factura desglosada para gestionar la deducción.
Sobre la obra eléctrica: en la mayoría de motorizaciones aprovechamos el punto de luz existente cerca de la ventana (toma del interruptor de la persiana antigua, si lo había, o derivación cercana). En viviendas sin punto eléctrico próximo —típico de obra muy antigua o de habitaciones reformadas—, hay tres soluciones: motor con batería solar (Somfy Solar), motor con batería interna recargable (Bubendorff iDiamant), o tirar un pequeño ramal eléctrico nuevo. Te lo cuantificamos por separado para que veas el coste real.